14 de enero de 2018

LA BURBUJA BITCOIN

Bitcoin es un sistema digital de transferencias económicas. Su nombre proviene de “bit” (unidad de información digital), y “coin” (moneda). Es, de hecho, una moneda digital que se enmarca en lo que se ha venido a llamar “criptomonedas”. Fue inventada en 2008 por un tal Satoshi Nakamoto, un personaje que jamás ha salido a la luz pública (se duda de que realmente exista). El nacimiento, puesta en práctica y filosofía de bitcoin entran dentro de ese entorno difuso de internet donde se mezcla ideología antisistema, misterio y épica de personajes que, al amparo de la red, actúan como corsarios de teóricas causas perdidas. Un entorno dado también a la conspiración y al fraude.


Bitcoin price (Source: Quartz)
Bitcoin es un sistema de pagos internacionales a través de una moneda virtual (que no es más que un conjunto de códigos en la red). Se sustenta en la tecnología “blockchain” (cadenas de bloques), un soporte de bases de datos compartidas donde las transacciones quedan registradas en una especie de hoja contable (“ledger”), cuyas copias se hallan distribuidas por la propia red, dificultando falsificaciones. El objetivo de bitcoin está claro: generar un sistema monetario paralelo a las regulaciones internacionales, que funcione en transacciones par a par (entre dos individuos o entidades) por acuerdo mutuo. Es como si en una familia, en una comunidad de vecinos, o en una ciudad, los habitantes se pusieran de acuerdo para abolir (en sus transacciones internas) la moneda de curso legal, y realizar las transacciones en monedas de Monopoly. Usted podría pagar el alquiler de su párking en esa moneda falsa, el coste del gimnasio, o el pan. Se crean así circuitos económicos paralelos a los regulados. No se le escapará que, operando de ese modo, también podría esquivar parte del sistema impositivo del país donde resida. Bitcoin es una versión escalada y digitalizada de los billetes de Monopoly. No opera en entornos reducidos, sino que la red le permite operar como sistema de transacción global. Esa noción romántica de escapar al control de las autoridades fiscales y monetarias es lo que hace atractivo bitcoin a ojos de algunas comunidades parasistema, o de aquéllos que (especialmente tras la gran recesión del 2008) perciben el sistema financiero real como una especie de confabulación al servicio del status-quo internacional.

¿Cómo bitcoin puede llegar a suplir un sistema monetario, sin una autoridad central? Los bancos centrales se ocupan, precisamente, de estabilizar monetariamente las economías. Si una economía tiene exceso de liquidez (exceso de moneda en circulación), genera inflación (subidas de precios). Si tiene defecto, genera deflación (desaceleración económica). En este último caso, los bancos centrales imprimen más moneda y la inyectan en la economía. En el sistema bitcoin, es el propio proceso interno el que regula la cantidad de moneda en circulación mediante un (también misterioso) algoritmo que permite a los agentes que quieran operar en bitcoins “fabricar” sus propios bitcoins (“minar” bitcoins en la terminología del sector). Un individuo o institución puede obtener bitcoins comprándolos en el mercado de bitcoins, o “minándolos” (obteniéndolos de la nada, como si los extrajera de la tierra, o como si los imprimiera, si fuera moneda convencional). Para “minar” bitcoins, se deben descifrar una serie de códigos de elevada complejidad, poniendo a prueba al agente que quiere fabricarlos. El sistema bitcoin se autoregula: si existen demasiados agentes intentando “minar” bitcoins, el grado de complejidad del descifrado de nuevos bitcoins aumenta, manteniendo constante el ritmo de generación y crecimiento de la moneda digital.

Si usted quiere comprar bitcoins (que, al final, son un activo digital), deberá bajarse una aplicación para entrar en el ecosistema bitcoin. El precio de compra dependerá del valor bitcoin en ese momento (que viene dado por las leyes de la oferta y la demanda, y por la cantidad de bitcoins en circulación -si están entrando nuevos bitcoins por “minado” o no-). En los últimos meses de 2017, bitcoin se revalorizó un 1000%, por el interés creciente que existe en esta criptomoneda, y la atención que los medios han puesto en ella. En el corto plazo, puede hacerse rico. Pero debe ser consciente de que sólo está comprando códigos digitales, activos virtuales sin un soporte regulatorio claro.


Puedo equivocarme, pero los sistemas monetarios son demasiado serios como para dejarlos en manos de personajes misteriosos con aureolas de Robin Hood, y algoritmos inciertos cuyo funcionamiento presente y futuro nadie acaba de tener claro. El prestigio del sistema financiero internacional ha quedado severamente dañado tras la crisis. Pero en bitcoin hay zonas oscuras. Se han dado rumores de granjas de minado masivas en China, asimilaciones a esquemas piramidales tipo Ponzi (como manifestó el banco de Estonia), o casos de uso no autorizado de ordenadores personales para minar bitcoins por parte de piratas informáticos (el minado precisa grandes capacidades de proceso de datos). Corea del Sur, un país “lead user” en tecnología, se está planteando prohibir bitcoin ante la amenaza económica que puede suponer para sus ciudadanos, si la fiebre se extiende como una bola de nieve. Y Warren Buffet, uno de los mayores genios financieros de nuestra época, manifestó hace pocos días que, con toda probabilidad, bitcoin llegará a un mal final.

6 comentarios:

  1. P. Pero algunos países parecen muy favorables a estas nuevas divisas. Japón, por ejemplo, ha abierto las puertas al bitcoin. ¿Cuáles son las consecuencias?

    R. Lo que ha hecho Japón resulta insostenible. Creen que transformando el bitcoin en una moneda de curso legal pueden convertirse en el centro de las fintech [empresas que usan la tecnología para ofrecer servicios financieros] y evitar su lento declive frente al auge de China. Pero lo más probable es que conviertan al país en un vértice mundial del lavado de dinero. La suiza de las fintech. Creo que otras naciones van a forzar a Japón a abandonar esta idea.

    https://elpais.com/economia/2017/11/23/actualidad/1511451344_178346.html

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  2. No hay burbuja del Bitcoin, hay burbuja de expertos del Bitcoin. Y este artículo es un claro ejemplo.

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  3. me encanta este tema.
    en mi pais de nacimiento Venezuela hay una "Guerra" entre los policias y los que minan bitcoins, ellos estan metiendo presos a los miners porque estan usando energia del estado que es financiada por el mismo, para poner maquinas de chinos, rusos, brasileros y tambien de ellos mismos en Venezuela porque sepan que en Venezuela la energia es practicamente gratis, con un euro pago la energia usada en 2 años: gasolina, electricidad, gas natural, gasoil y hasta agua.
    lo curioso es que los policias que confiscan las maquinas, luego se la venden a los politicos, y los politicos ahora quieren intaurar una nueva cripto absurda llamada "Petro" ref: http://globovision.com/article/reservas-de-oro-de-venezuela-pueden-convertir-a-criptomoneda-petro-en-una-fuerte-divisa

    esto de las criptomonedas me divierte, pero me da asco al mismo tiempo.
    la gente deberia invertir su tiempo en estudiar y no en malgastar el tiempo en bitcoin. y digo invertir tiempo porque el dinero gastado es tiempo que nos costo en obtenerlo... por lo tanto el dinero mal invertido es tiempo de nuestro sudor de trabajo, mal gastado.

    un saludo.

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  4. Bueno, opiniones hay muchas y no sabemos lo que pasará en el futuro.

    No obstante, hay que ser objetivos en varias cosas: El bitcoin no es anónimo, es rastreable y muchos programadores están trabajando para evitar que se use para lavar dinero.

    No se trata de un "algoritmo incierto". El código es totalmente público y, como he mencionado, existen muchos programadores que trabajan para mejorarlo.

    El oro es un activo que no está controlado por ningún sistema central, se autorregula por ley de oferta y demanda y por las reservas existentes. ¿Supone algún problema para el ciudadano? No. Es más, su precio se ha mostrado históricamente más estable que el de las divisas FIAT. El bitcoin funcionaría de manera similar.

    Aún así, el futuro del bitcoin puede ser incierto y es probable que tenga muchas cosas que mejorar. Pero lo cierto es que tiene muchísimas bondades y los medios y "expertos" únicamente le buscan fallos.

    Lo que es indudable es que ha supuesto la creación de una tecnología que ha venido para quedarse y revolucionar el mundo tecnológico: El Blockchain. Solo hay que leer las noticias. Por ejemplo, hace unos días el Banco Santander anunció que las próximas votaciones de su Junta General de Accionistas se realizará mediante la cadena de bloques.

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  5. Los medios de pagos electrónicos son el futuro, en definitiva invertir en Bitcoin es probablemente lo mejor
    que se puede hacer, sigue escribiendo sobre este tema, Bitcoin es el futuro.

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  6. Aprender el ejercicio del trading requiere de tiempo, dedicación y de un nivel de atención y análisis tan desarrollado que muchos traders meses después de iniciar terminan retirándose al considerar que sus decisiones solo les afectan económicamente, otros sin embargo han aprovechado al máximo sus capacidades para hacer más, Fernando Martínez Gómez-Tejedor es uno de esos personajes que han demostrado ser un buen trader. Hay muchos otros que se pueden mencionar desde luego, lo que quiero decir es que aunque cualquiera puede hacer trading, el éxito se logra con mucha perseverancia. Además de que el trabajo de inversiones en cualquier área también requiere de tiempo, ya sean criptomonedas, oro, plata, o cualquier otro rubro se necesita de una capacidad grande y entrenamiento para saber en qué momento invertir y cuál es la forma correcta de hacerlo.

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