5 de agosto de 2016

RETHINKING CAPITALISM

En noviembre de 2008, justo tras la explosión de la gran crisis global, la reina Isabel de Inglaterra visitó la London School of Economics, uno de los centros académicos de mayor prestigio mundial en el campo de la economía. Iba a inaugurar un nuevo edificio, pero estaba más interesada en los profesores e investigadores congregados allí para el evento. Dada la escala de los acontecimientos de esos días, inesperadamente les espetó: “¿cómo es posible que ninguno de vosotros haya previsto lo que está pasando”.

Así empieza el nuevo libro de Mariana Mazzucato, Rethinking Capitalism: Economics and Policy for Sustainable and Inclusive Growth. Una extraordinaria revisión crítica de los mitos académicos, ideológicos y políticos que llevaron al colapso del capitalismo occidental en 2008, y a una crisis de la cual no nos hemos recuperado una década después. El crash financiero, la precaria recuperación posterior y la extrema desigualdad resultante, inédita desde el siglo XIX, certifican que el modelo de capitalismo imperante es incapaz de generar crecimiento estable a largo plazo. Los axiomas sobre los que se asienta deben ser seriamente cuestionados, y esto es lo que precisamente hace Mazzucato en este extraordinario libro, junto con un grupo de preeminentes economistas (Michael Jacobs, Carlota Pérez y Joseph Stiglitz, entre otros).

El libro cuestiona en profundidad las políticas de austeridad como respuesta a la crisis. Mientras el argumento oficial ha sido que el déficit público (y, por ende, una mala gestión pública generalizada) disparó la crisis, los autores argumentan que, de hecho, fue al revés: la crisis financiera debida a un entorno institucional que fomentaba los incentivos cortoplacistas y la especulación (en lugar de las inversiones productivas de largo plazo) disparó un tsunami de desendeudamiento, desempleo y ahorro forzado en las familias que provocó una disminución de demanda y un incremento vertiginoso de déficit en el sector público (que vio reducidos sus ingresos e incrementadas sus obligaciones de protección social). Al fin y al cabo, uno de los mantras del management precrisis era que “la función de las empresas es maximizar el beneficio generado a sus accionistas”. Y así nos fue. Entidades bancarias y empresas constructoras la cumplieron a pies juntillas, comprando y vendiendo activos en una suicida pirámide especulativa. Se culpó del agujero a sectores públicos irresponsables, y se recetó el aceite de ricino de la austeridad. Pero la austeridad y las cuentas públicas saneadas son sólo un factor higiénico (necesario con contención, insuficiente para crecer). Los países que confunden la austeridad con su estrategia de competitividad olvidan una fuente básica de creación de riqueza: las inversiones de largo plazo en políticas industriales sólidas. Centrar las políticas económicas en la reducción del déficit lleva a una trampa mortal: una de las partidas políticamente más cómodas de recortar en toda cuenta pública es la inversión en innovación, comprometiendo el crecimiento en el medio plazo. La desindustrialización de Europa de fe de ello.

Mazzucato cuestiona duramente las teorías económicas clásicas. La economía clásica se ha inspirado en modelos de competencia perfecta. Modelos “improductivos”, pues la competencia perfecta excluye por definición la innovación, la estrategia y el emprendimiento (que, precisamente, son esfuerzos creativos y singulares para generar diferenciación competitiva, exclusividad y productividad). Miles de economistas, que han ocupado puestos clave en la administración, la política y la academia, se han formado en la fascinación por los modelos matemáticos, de gran belleza conceptual. Pero inaplicables o imposibles de replicar en diferentes contextos sociales o históricos. Miles de economistas han construido su realidad económica y su trayectoria profesional sobre la hipótesis que las empresas son como átomos en gases perfectos, iguales, homogéneos y cuyos comportamientos responden a inviolables leyes físicas.  Pero cada empresa es diferente. Cada empresa tiene su propia estrategia, su cultura, sus procesos, su tecnología, y responde de forma diferente a estímulos similares.

La clásica visión del mercado como mecanismo perfecto de asignación de recursos, y de la administración como entorno institucional de control, cuya máxima prioridad debe ser no interferir (“apartar piedras del camino”) es también seriamente cuestionada. Frente a los supuestos de substitución (“crowd out”) de capital privado inteligente por estúpido capital público, Mazzucato demuestra cómo capital público inteligente, con visión a largo plazo, puede apalancar o multiplicar inversiones privadas (“crowd in”) en áreas estratégicas en las que el mercado jamás invertiría de forma autónoma. De hecho, los autores evidencian cómo las inversiones públicas dan lugar a completas áreas de mercado emergentes (crean nuevos e inesperados mercados), como demuestra internet o el sector biotecnológico: el 75% de los nuevos medicamentos en USA hunden sus raíces en inversiones públicas de los National Institutes of Health. Sector en el cual el mítico capital riesgo sólo entra 20 años después de las grandes inversiones públicas en las fases más intensivas en capital y de mayor riesgo. Ya dijo Keynes que “el rol de los gobiernos no es hacer un poco mejor o peor lo que ya hacen los individuos, sino hacer posibles aquellas cosas que nadie está haciendo”.

El axioma tradicional reza que jamás oscuros funcionarios públicos serán capaces de adivinar el futuro y acertar en su apuesta por determinados sectores (“picking winners”). Sin embargo, Mazzucato aboga por una concentración de recursos y un esfuerzo público-privado específico en ámbitos que soporten el bienestar y la competitividad de las naciones. El sentido común debe superar la oxidada ideología. ¿Alguien duda que nos equivocaríamos si apostáramos por la Manufactura Avanzada, el Cambio Climático o el Envejecimiento (“mission-oriented innovation”)? La función de los gobiernos no es sólo generar “bienes públicos” (como la ciencia básica), sino concentrar masa crítica e impulsar rápidamente las inversiones estratégicas en ámbitos fundamentales para el crecimiento inclusivo e inteligente, desde la ciencia básica hasta la creación de empresas de alta tecnología, fertilizando así la economía en esos campos de futuro. La alternativa: esperar hasta el día del juicio final a que esto pase espontáneamente, y evitar tomar decisiones, con el peligro de desparramar recursos entre infinitas disciplinas o concentrar los mismos en disciplinas no relacionadas con el crecimiento. Hay que priorizar. Con todos los respetos, ¿no es mejor invertir decididamente en investigación e innovación en Industria 4.0 que en filología semítica?


El sistema capitalista debe ser renovado o, al menos, repensado en profundidad. Las evidencias aparecen por doquier: en 28 de los 33 países de la OCDE el paro supera los niveles pre-crisis. En los países en que se ha logrado generar empleo, los salarios han disminuido a niveles alarmantes. En el Reino Unido, la caída del poder adquisitivo ha sido la más intensa desde que existen registros (cosa que ha disparado el populismo y, en última instancia, el Brexit). En USA, los ingresos familiares han caído al nivel de 1990, aunque la productividad se ha incrementado en un 78% desde entonces.  La precariedad que se extiende por el planeta exige nuevas aproximaciones de política económica, una revisión en profundidad de los modelos teóricos sobre los que se basa el pensamiento económico ortodoxo. Y cuentas públicas saneadas, pero sin renunciar a las dotaciones suficientes para innovación estratégica y orientada.

5 comentarios:

  1. En realidad, son cientos los economistas que están en administración, pero son muchos mas los cientos de abogados y de otras profesiones que son quienes están dirigiendo las politicas, la diferencia esta entre una parte de economistas teóricos que modelan, otra parte que indican claramente los limites y otros que tienen un enfoque mas de ADE, incluso estudiando y aplicando modelos de triple helice. Si es cierto que el sistema capitalista primero debe de ser capitalista, no un capitalismo de amiguetes, con normas diferentes a discreccion (sin poder actuar las instituciones supranacionales poniendo orden segun las directrices de la economia institucional), el segundo paso debe ser un capitalismo mas social, o enfocado en la economía social de mercado y el tercer paso la transición a nuevos modelos socieconomicos forzados por la actual revolución cientifica, robotización, reparto del trabajo, mas que forzado por las relaciones financieras que desde que no hay patron oro, han seguido con su huida hacia delante, según conveniencia actuando con el interruptor del tipo de interés,fomentando o no burbujas, entre otras politicas, esperando que una nueva revolución cientifica proporcione mas puestos de trabajo, pudiendo ser o no en la actual transición. Por otro lado un tema son las politicas económicas muy bien estudiadas, sabiendo los efectos de cada una y otro tema son las relaciones de poder, las politicas reales aplicadas por razones de geopolitica, geoestrategia y en especial geoeconomicas, que nada tienen que ver con las recomendaciones que pueden hacer cientos o miles de economistas.Solo resaltar que las relaciones geoeconomicas han estado basadas en las energias fosiles, ahora en la nueva revolución el escenario esta cambiando.

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  2. Inetresante contrastar con estos libros: Capitalizing on crisis, huida de estados facilitando el crecimiento de la industria financiera y 2. Privatización de la regulación,ambostemas relacionados:gobernanza mundial, huida de estados via financiacialización de la economía la capitalización de crisis: los orígenes políticos de la rebelión de Finanzas y por otro lado la privatización de la regulación. https://www.amazon.es/Capitalizing-Crisis-Political-Origins-Finance/dp/0674050843/ref=sr_1_1?s=foreign-books&ie=UTF8&qid=1357517705&sr=1-1 http://www.politics.ox.ac.uk/news/the-new-global-rulers.html

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  3. Una economía mejor empieza por aceptar que suficiente es suficiente, se desarrolla cuando las ideas son debatidas y discutidas, y emerge cuando estas ideas se convierten en acciones. Debemos empezar ahora. El tiempo es el principal límite al que nos enfrentarnos y es el único bien del que nunca tendremos lo suficiente. Interesantes debates en:Suficiente es Suficiente-Ideas para una economía sostenible en
    un mundo de recursos finitos en:http://steadystate.org/wp-content/uploads/EnoughIsEnough_FullReport_ES.pdf
    y 2: "El pánico no destruye el capital, únicamente revela hasta qué punto el uso de dicho capital para obras totalmente improductivas ya lo había destruido de antemano”. - John Stuart Mill...brillante filósofo y economista pionero, desarrolló la idea de la economía de estado estacionario a mediados del siglo XIX. Stuart Mill creía que tras un periodo de crecimiento, la economía debía alcanzar una situación estacionaria, caracterizada por la estabilización de la población y por el no crecimiento de las reservas de capital. Sus palabras nos describen elocuentemente los aspectos positivos de dicho sistema económico:

    "Casi no será necesario decir que una situación estacionaria del capital y de la población no implica una situación estacionaria del adelanto humano. Será más amplio que nunca el campo para la cultura del entendimiento y para el progreso moral y social; habría las mismas posibilidades de perfeccionar el arte de vivir, y hay muchas más probabilidades de que se perfeccione cuando los espíritus dejen de estar absorbidos por la preocupación constante del arte de progresar " Mill, J.S., 1848. Principios de economía política. Editorial Síntesis S.A. Madrid., Edición Original:
    Mill, J.S., 1848. Principles of political economy with some of their applications to social philosophy.Ashley ed.
    En “La riqueza de las naciones” (The wealth of nations), obra cumbre de Adam Smith, el economista admitió los límites del crecimiento económico. Smith predijo que, a largo plazo, el crecimiento de la población acarrearía la reducción de los salarios, los recursos naturales escasearían y el reparto del trabajo alcanzaría los límites de su eficacia. Incluso predijo que el periodo de crecimiento duraría, como mucho, 200 años, seguido de una estabilización de la población .... Smith, A., 1776. Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Editorial Planeta DeAgostini S.A. Edición original: Smith, A., 1776 An inquiry into the nature and causes of the wealth of nations. University of Chicago Press

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  4. El otro enfoque....Manifiesto comunero:El manifiesto precisamente nos habla de por qué ahora es posible la existencia de comunidades productivas autónomas, cómo la suma de todas ellas podrían ir transformando el mismo capitalismohacia una economía que el texto define como de la abundancia, por oposición a la economía de escasez artificial que el sistema crea por su misma idiosincrasia, y por qué vivir en este tipo de comunidades (que no sectas) ofrece una oportunidad de realización personal más valioso que el mediocre que ofrece hoy el sistema a tantas personas.

    Un ejemplo que puede ilustrar esta oportunidad se encuentra en la llamada economía directa, y que hoy ya supone una oportunidad real de desarrollo local a pequeña escala, porque aprovecha el conocimiento y la tecnología libre, la capacidad de internet para ampliar su alcance, en suma, tanto para innovar en lo micro, como para poder distribuir la producción a nivel global

    Juan Ruíz: Un manifiesto comunero

    El título os podrá sorprender. A mí me parece muy adecuado al propósito. Por lo de «Manifiesto», que lo emparenta con una larga saga de textos propositivos, prácticos y que tras un análisis poderoso de la situación, desde el siglo XVI se han atrevido a proponer alternativas y modos de vida críticos, ya sea para modificar la realidad, ya para abrir nuevos cauces para la realización personal y colectiva. Y «comunero» como expresión de lo común, lo comunal, sobre todo como aplicación y experiencia vital y productiva de lo que «aquí y ahora» significa el pro-común


    https://lasindias.com/epubs/Manifiesto%20Comunero.pdf

    https://lasindias.com/manifiesto-comunero-html

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  5. Para finalizar, comentar, que siendo defensor del estudio de nuevos modelos socieconomicos basados en la colaboración, la realidad es que los avances son marcados por las grandes empresas, y como se puede observar la demanda de economistas con una buena base en matematicas, es notable.http://nadaesgratis.es/fernandez-villaverde/economistas-en-silicon-valley http://mobile.nytimes.com/2016/09/04/technology/goodbye-ivory-tower-hello-silicon-valley-candy-store.html

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