12 de junio de 2016

ELLA DIJO NO (DE MOMENTO)

Suiza ha dicho no a la Renta Básica Universal. Un aplastante 77% de los ciudadanos suizos rechazó en referéndum una renta mensual de 2.500 €. Money for nothing, por el sólo hecho de ser ciudadanos de la Comunidad Helvética. Los detractores de esa propuesta la califican de irresponsable y utópica. Pero el debate, pese al rigor, responsabilidad y disciplina suizos, ha llegado para quedarse.

La producción en masa fue la tecnología disruptiva que abrió el siglo XX (un nuevo método de producción es también una tecnología, una tecnología organizativa). Henry Ford democratizó la industria del automóvil, en un magnífico círculo virtuoso: integrando la cadena de valor, ganando masa crítica productiva y especializando el trabajo, conseguía que un dispositivo de alta tecnología del momento (el automóvil) se produjera a un coste accesible para las capas medias norteamericanas. El vehículo de combustión llegó así al mass market americano, en primer lugar; e internacional más tarde. Pero el círculo se cerraba con un estímulo inducido en la demanda: la producción masiva no sólo permitía acceder a bienes sofisticados a precios económicos. También generaba trabajo masivo, y consolidaba con ello las clases medias. Esa fue la base de la sociedad del bienestar que eclosionó tras la II Guerra Mundial. La producción masiva supuso un cambio de paradigma social: el trabajo autónomo (básicamente artesano y agrícola) se transformó en trabajo organizativo.  

Ese ha sido el paradigma dominante hasta hoy. En la actualidad, no está claro que el nuevo modelo basado en la digitalización masiva genere de forma simétrica empleo masivo. Más bien, parece que los indicios de que disponemos ahora apuntan lo contrario.  Según Brookings Institute, pese al potente resurgir de la manufactura americana, que ha pasado de 11,5 millones de empleos en 2010 (el punto más bajo de la crisis) a 12,3 millones en 2016, la pérdida de empleo ha sido de 2,2 millones en una década. En 20 años, la industria americana ha perdido el 29% de sus empleos, aunque ha incrementado su productividad en un 47%. Los autómatas están substituyendo velozmente empleados también en la industria fast-food, como ha anunciado la cadena Wendy’s, alegando “crecimiento excesivo de costes salariales”. La llegada inminente de los vehículos autónomos puede liquidar profesiones como la de taxista o transportista. Y la inteligencia artificial se convierte en una commodity, accesible en la nube. El economista Larry Summers, ex Secretario del Tesoro en EEUU  estima que, si el ritmo de automatización del trabajo se mantiene como ahora, “en una generación, una cuarta parte de personas de media edad estarán fuera del mercado de trabajo”.  

El debate público ha llegado hasta tal punto que El American Enterprise Institute, un think tank conservador, poco sospechoso de proponer ideas utópicas o revolucionarias, publicó esta semana en Wall Street Journal un extensivo ensayo favorable a la Renta Básica Universal: “Una Renta Garantizada para cada Americanoproponiendo que cada ciudadano estadounidense cuente con un ingreso bancario de 13.000 dólares anuales para el resto de sus vidas, que substituya en parte las prestaciones sociales existentes, y que se reduzca proporcionalmente con los ingresos del trabajo del individuo. Para el autor, Charles Murray, esta propuesta significaría “un cambio radical en la estructura social americana”, dignificando capas de marginados sociales, substituyendo la caridad por una prestación igualitaria que no eliminaría los incentivos al trabajo (sería una plataforma de base compatible con el empleo), e incluso podría suponer un ahorro en las cuentas públicas (desmantelando redes actuales de servicios sociales y asistenciales).


Los que hemos abogado por la construcción de sociedades basadas en el conocimiento, y hemos apostado de forma casi obsesiva por la imperiosa necesidad de desarrollar industrias innovadoras y tecnológicamente sofisticadas, quizá tengamos ahora un instrumento definitivo de convicción. Sólo una economía extremadamente competitiva puede permitirse una Renta Básica Universal. En una economía abierta y desarrollada, sabemos que no podemos apretar el botón de la fabricación artificial de billetes. Así que es imprescindible mantener cuentas públicas saneadas y balances comerciales equilibrados. Por eso, es absolutamente impensable que, en estos momentos, en un país como España, alguien se plantee implantar una Renta Básica Universal. Y, si algún día llegamos a desarrollar un nivel de competitividad y de crecimiento económico similar al suizo, podría pasar que las tasas de desempleo y desigualdad siguieran siendo intolerables

Por primera vez en la historia moderna, se podría dar la paradoja de desarrollar economías sanas, increíblemente ricas, pero incapaces de distribuir la riqueza mediante suficiente empleo de calidad. Por primera vez, el problema no sería producir suficiente, sino producir suficiente trabajo. Quizá en ese escenario, la alternativa a peligrosos populismos sea la instrumentación de una Renta Básica Universal que complemente y substituya elementos de la sociedad del bienestar. Quizá ese sea el gran argumento de las políticas de innovación: avanzar hacia un nuevo paradigma económico y social, casi utópico, que permita construir espacios personales de ocio, arte, deporte y filosofía. Ahora parece ciencia ficción. Estamos sólo al inicio de un debate que se inserta en un cambio radical de modelo productivo y social. Pero soy optimista: creo sinceramente que el desarrollo científico y tecnológico nos va a permitir construir ese nuevo escenario, semi-idílico, en el largo plazo.

Si la racionalidad no impulsa la innovación, quizá lo haga la utopía...

2 comentarios:

  1. Especialmente interesante este post, en estos momentos, Xavier. Sorprendente el informe del American Enterprise Institute. El futuro del trabajo es un tema que merece toda la atención, sin duda. Enhorabuena por el post. Saludos cordiales. JRíos

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  2. Muy interesante articulo sobre un tema de primer orden. Hoy el economista Dani Rodrik publica una reflexión en ese sentido.

    http://www.eldiario.es/zonacritica/innovacion-suficiente_6_525357479.html

    Saludos

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