28 de marzo de 2016

¿HAY RELACIÓN ENTRE EXPEDIENTE ACADÉMICO Y EMPLEO?

Según el World Economic Forum, las tres principales habilidades para desempeñar un trabajo en 2020 serán la capacidad de solucionar problemas complejos, el pensamiento crítico, y la creatividad. Hoy, además de la primera, lo son la capacidad de coordinarnos con otros (trabajo en equipo) y la gestión de personas. Creatividad y pensamiento crítico ganarán enteros en los próximos años.

Si eso es así, ¿por qué se empeñan las universidades en continuar bajo un modelo indiferenciado basado en contenidos y en la transmisión lineal de la información? El diseño dominante de una clase universitaria sigue siendo el mismo: una hora (o dos) de conferencia unilateral del profesor. Un modelo pensado en una época en la que sólo el profesor disponía de la información. Y, si comparamos clases de, pongamos, termodinámica, economía o márketing, la mayor parte de universidades del mundo responden al mismo patrón: contenidos casi idénticos, bibliografía idéntica, idénticos formatos, idénticos mensajes compitiendo por públicos idénticos, con profesores similares. Si alguna cosa puede diferenciarlas es el prestigio y/o currículum investigador del profesor. Pero los formatos son mayoritariamente clásicos. Formatos que, además, miden a los alumnos con parámetros simétricos, individuales e incrementalistas (quién puntúa mejor ante un mismo problema), sin dar pie a la creatividad o al trabajo cooperativo. Laszlo Box, director de Recursos Humanos de Google declaraba en una entrevista a New York Times (2013) que “el expediente académico es inútil como criterio de contratación”, y anticipa la obsolescencia de la universidad clásica afirmando que Google cada vez contrata más empleados sin título universitario. Los forma internamente. Las habilidades necesarias para una empresa  innovadora como Google no son las que se enseñan en la universidad. 

En estrategia e innovación nos explican que la mejor manera de competir es no competir. De hecho, la mayor parte de universidades siguen modelos de competencia imitativa, o lo que los economistas han denominado competencia perfecta. Competencia bajo el supuesto de homogeneidad de todos los actores y de simetría de información. Todos hacen lo mismo, con acceso a recursos similares. Y es que los modelos económicos clásicos se inspiraron en modelos físicos, fácilmente modelizables matemáticamente. Modelos de ciencias puras. Pero las organizaciones y los individuos no son como átomos iguales en un gas perfecto. En ocasiones actúan como creadores únicos. Las organizaciones necesitarán la singularidad, la exclusividad y la creación de propuestas de valor originales. Las organizaciones toman decisiones para diferenciarse. ¿Se diferencian las universidades en la creación de individuos creativos y con capacidad de liderazgo? ¿Se da pie en la universidad a soluciones originales, al pensamiento crítico o al trabajo en equipo?

En la Facultad de Empresa y Comunicacion de la Universidad de Vic – Universidad Central de Catalunya hemos iniciado un proyecto piloto para transformar el formato de nuestras clases. Después de analizar diferentes tendencias, hemos configurado el siguiente decálogo:

1. Las clases magistrales no superarán los 30 minutos. El profesor es un facilitador y un  coach, más que un transmisor de información unidireccional
2. Los alumnos trabajarán en equipo, fomentando la dinámica “coopetitiva” (cooperación + competición)
3. Cada asignatura contemplará la lectura y revisión crítica de libros de actualidad y últimas tendencias del objeto de estudio
4. Cada asignatura incorporará, significativamente, seminarios impartidos por profesionales en activo
5. Cada asignatura incorporará, significativamente, el trabajo a través de casos prácticos y metodología de simulación
6. Cada asignatura incorporará salidas externas de estudio de casos reales (field trips)
7. Se utilizarán metodologías cooperativas para construir los marcos teóricos. Los alumnos buscarán la información, que será integrada en el aula (flipped learning)
8. Cada asignatura incorporará un mínimo de un trabajo de investigación en grupo, potenciando el espíritu crítico, con la finalidad de entrenar el método científico
9. Las sesiones de trabajo en equipo se desarrollarán en entornos creativos (creativity labs), con uso activo de material audiovisual  y soporte digital
10. Se fomentará la multidisciplinariedad, la multiculturalidad y el trabajo en proyectos multiasignatura.

No todas las asignaturas podrán impartirse inicialmente bajo estos principios, !pero vamos a empezar!

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por la iniciativa Xavier !

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  2. Suena retador y estimulante. Qué envidia de volver a las aulas

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