11 de noviembre de 2015

NO ES CUESTIÓN DE GENIALIDAD

Artículo publicado en Expansión - Catalunya el 9/11/2015

Recientemente se ha publicado el Science, Technology and Industry Scoreboard 2015, el anuario de la OCDE sobre el estado de la ciencia, la tecnología y la industria en el mundo. Es una buena señal que se contemplen y evalúen los tres conceptos integrados. Cuando nos explican ejemplos míticos de innovación (Starbucks, Ikea, McDonalds, Fecebook…) tendemos a creer que el fenómeno está vinculado únicamente a la genialidad de algunos empresarios. Pero, contemplando la evolución de algunos países,  ¿todos los genios empresariales se concentran en Corea del Sur, Singapur, Finlandia o USA? No. La frontera de la productividad de un país no depende de la genialidad de algunos individuos (los genios están equidistribuídos en el mundo), sino de la calidad del entorno institucional. De su marco laboral, de la meritocracia y rapidez de su administración, de su capacidad de atraer y retener talento, de la velocidad de sus mercados financieros, de sus infraestructuras científicas y de sus incentivos para generar sistemáticamente empresas tecnológicamente avanzadas.

En su anuario, la OCDE se hace eco del incremento mundial de inversión en I+D (un 2,7%). Emergen dos modelos internacionales: los orientados a la I+D experimental y consorciada con la industria, fundamentalmente asiáticos (en Corea del Sur el 35% del presupuesto investigador de sus universidades es para proyectos conjuntos con la industria, y en China, el 43%), y los orientados a la excelencia científica (USA mantiene 22 de las 30 universidades de mayor impacto académico en el mundo). A nivel corporativo, más del 90% de la I+D empresarial se concentra en sólo unas 2000 multinacionales.

El avance más significativo se da en Asia. China, según las previsiones, superará a USA en I+D absoluta hacia 2020. En 2007, según KPMG era ya el primer destino mundial de inversiones tecnológicas. En 2011, China desplazó a Japón en la segunda posición mundial en inversión absoluta en I+D. En 2013, China registró 704.936 nuevas patentes, frente a las 287.831 americanas o las 271.731 japonesas. En 2014, el gobierno lanzó un programa de actualización de su industria electrónica (para pasar de la fabricación de componentes al dominio de los semiconductores, dotado de 100.000 millones de dólares). El mismo año, las empresas chinas incrementaron sus presupuestos de I+D en un 45%.  Y China supera ya la intensidad tecnológica europea, medida en inversión en I+D sobre PIB (2%), un 66% mayor que la Española, y emerge decididamente como superpotencia tecnológica. En la posición actual de España (1,24% de I+D/PIB) y al ritmo que evoluciona la inversión en I+D, llegaríamos al nivel actual de China en 48 años, y al de Corea del Sur en 176 años.


China sigue el modelo de desarrollo que ha seguido antes Japón y Corea del Sur. El modelo asiático. Y no es cuestión de genialidad. Es cuestión de crear un sistema y de desplegar políticas económicas de largo plazo centradas en ciencia, tecnología e industria.

1 comentario:

  1. Completamente de acuerdo, la innovación no es cuestión de genialidad. como bien lo dices es cuestión de crear un sistema... y mirar más allá.
    El panorama en América latina y en Colombia (tierra querida) no es muy alentador, las políticas económicas de largo plazo centradas en la ciencia, tecnología e industria parecen no existir.

    A "Colciencias" (encargado de la investigación científica y la innovación en Colombia) en lugar de aumentar su presupuesto, recortar su participación presupuestal. Que contradicción!

    Pero bueno, no todo es malo. Se fomenta desde la academia la promoción de una cultura de innovación en las organizaciones.

    Y acá estamos, al pie del cañón de la innovación. .

    Gracias Xavier.

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