21 de febrero de 2015

DÉFICIT PÚBLICO... DE INVERSIONES ESTRATÉGICAS

Hace unas semanas, Antonio Andreoni, profesor de la Universidad de Londres y del Instituto de Manufacturing de la Universidad de Cambridge, prununció una conferencia en el seno del Industrial Economics Day, en Bruselas, sobre el renacimiento del manufacturing europeo. Andreoni propugnaba la necesidad de integrar sistemas de política industrial y de investigación, con enfoques orientados a sofisticar la producción europea, y a generar empleo de calidad. He estado revisando su presentación, y me permito extraer conclusiones muy sencillas: la clave del éxito del futuro pasa por desarrollar infraestructuras de conocimiento enfocadas a generar e inyectar alta tecnología a la industria (especialmente a la PYME, que no puede hacerlo sola), y a la disposición por parte de las administraciones de circuitos financieros de alto riesgo que permitan a esas PYMEs financiar proyectos de investigación complejos e inciertos. Estados Unidos, Alemania, Japón o China siguen estos principios (que se resumen en las diapositivas adjuntas).



Vale la pena leer el artículo de Mariana Mazzucato en The Economist, donde recuerda que en plena fiebre de start-ups, cuando todos los despistados creen que la ola de emprendedores va a cambiar el mundo, lo que de verdad importa es el desarrollo de ecosistemas donde todo ese tsunami de start-ups y de ilusionados emprendedores puedan encontrar los nutrientes que hagan posible su supervivencia y proyección a la competición global. 


Mazzucato nos recuerda que Alemania ha incrementado su inversión en I+D en un 20% desde 2009, y China lo ha hecho en un 170% en una década. Los centros tecnológicos Fraunhofer, con un presupuesto de 1800 millones de euros y más de 20.000 tecnólogos, junto con los bancos públicos KfW, fundados en 1948, como parte del Plan Marshall son la base del milagro exportador de las PYMEs alemanas. El sistema financiero KfW aporta el tipo de financiación paciente, de largo plazo y alto riesgo que ni la banca comercial privada, ni el capital riesgo, jamás va a prestar.

Y, para acabar de deprimirnos, esta semana Javier Santiso, de ESADE Geo, ha publicado en El País el artículo “Corea del Sur golea a España”. Según Santiso, Europa pierde el Norte mientras los países emergentes dejan atrás el Sur. Corea del Sur, un país con la población y el PIB de España, nos golea en todos los indicadores de progreso económico y educativo, incrementando su inversión en I+D en más de un 50% en una década, casi doblando ya la española.


Como conclusión, y en la semana en que Alemania sigue castigando a Grecia y nos vamos olvidando un poco más de la esencia fundacional del gran proyecto europeo: el gran problema de los países del Sur de Europa es de déficit público sí… Pero de déficit de inversiones estratégicas en I+D y educación. Es tan importante racionalizar los gastos supérfluos como intensificar las inversiones estratégicas en áreas de futuro. 

3 comentarios:

  1. hola Xavier, esta evolución que esbozas es hasta cierto punto reconfortante, saber qué (posible) estrategia puede ayudar a posicionar a Europa en el liderazgo comercial global. Siempre y cuando hay tradición industrial, claro... En regiones como Canarias, donde - sin ninguna revolución industrial o algo que se le parezca por medio - se pasó del subdesarrollo agrario de los años 60 del siglo pasado a una economía de servicios, principalmente turísticos, muy dependiente del exterior, la incógnita es mayor. Porque, ¿a qué estrategia apostar sin base industrial?

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  2. No se trata de "apostar"... La estrategia "picking winners" (escoger a "los ganadores") no ha funcionado. Como decía Michael Porter, no hay sectores con futuro o sectores obsoletos. Hay estrategias con futuro y estrategias obsoletas en todos los sectores. E incorporar tecnología incrementa productividad en cualquier sector.
    No obstante, en lugares si tradición industrial, mi consejo es: a) sofisticar los clústers existentes, apoyándolos en su cambio estratégico (mejorando su proceso de toma de decisiones mediante formación, análisis de la competencia, análisis de clústers más avanzados...), y en su cambio estructural (financiación); b) incrementar el nivel de investigación de las universidades y fomentar las políticas science-push (creación de start-ups, generación de entornos favorables, desarrollo de un mercado financiero para ellas...), y c) atracción de inversión externa aprovechando el atractivo de la zona (situación logística, clima...), generando un entorno business-friendly.

    Es un tema de cocción lenta... Pero necesaria.

    Saludos!

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