20 de julio de 2014

CON EL LIRIO EN LA MANO

Recientemente se ha presentado el Informe COTEC 2014 sobre tecnología e innovación en España. Seguimos cayendo. España invierte actualmente el 1’3 % de su PIB en I+D, mientras que la media de la UE es del 1’97 y de la OCDE, el 2’4%. Para hacernos una idea, en España se gastan 423 € (públicos y privados) por habitante y año en I+D, mientras que en Alemania se destinan 1225, en USA 1445, y en Corea del Sur, 1307. Este, decididamente, no es el camino del futuro. En el Índice Global de Competitividad 2013 de la escuela de negocios IMD, España baja del puesto 39 al 45. La superan, entre otros, Perú, Filipinas o Turquía. Algo extraordinariamente alarmante, y motivo suficiente para que alguien se plantee de una vez por todas un Plan de Competitividad e Innovación serio, prioritario, estratégico y bien dotado. Catalunya también sigue cayendo, situándose en el 1,51% de I+D sobre PIB, muy por detrás de Madrid (1,82%), y destinando menos de la mitad de I+D por habitante (396 €) que Euskadi (653 €).

Me preocupa constatar que seguimos partiendo de un análisis radicalmente erróneo. El informe de COTEC transpira lógicas antiguas. Del 1’3% del PIB que se destina a I+D, el 0,69% se debe a esfuerzo empresarial, y el 0,61% se debe a esfuerzo público. En todo el análisis se contemplan como variables independientes. Eso significa que las empresas invierten unos 7.000 M€ anuales en I+D, y el conjunto de administraciones públicas, unos 6.300. En total, el esfuerzo en I+D computado en España asciende a 13.300 M€ anuales. En un sistema de innovación sano, sólo el 30% del esfuerzo debería ser público. El resto, empresarial. En España es el 50%. Mucho esfuerzo público para poco esfuerzo empresarial. De un modo u otro, parece que las empresas lo hagan mal, y las administraciones se comporten razonablemente bien pese a la crisis…

La pregunta es, ¿esos 6.300 M€ ejecutados por las administraciones públicas (ministerios, CCAA, y universidades, fundamentalmente), tienen algo que ver con la competitividad real del país? ¿Sirven realmente para innovar? ¿No será que gran parte de ellos se invierten en actividades alejadas de la creación de empleo y del crecimiento económico? En mi opinión, esos 6.300 M€ no tienen ninguna correlación con la productividad y la competitividad del país. Son actividades de investigación que no revierten en iniciativas económicas. Son actividades de investigación, pero no de innovación (que, por definición, es la explotación con éxito de nuevas ideas y/o conocimiento). Y de hecho, en el  informe COTEC se analizan por separado los gastos públicos y privados. Seguimos operando bajo un paradigma incorrecto.

Sólo seremos capaces de prosperar si entendemos que ambos gastos deben analizarse conjuntamente, y que deben estar relacionados. Dicho de otro modo, en un sistema de innovación bien diseñado, el esfuerzo privado es función del esfuerzo público. Éste no es un país de científicos excelentes rodeados de empresarios de bajo nivel que no invierten en I+D. Este es el modelo y la percepción social que hemos creado a través de un sistema de incentivos ineficaz. La proporción de empresarios excelentes y mediocres, y la de científicos excelentes y mediocres es la misma que en cualquier otro país desarrollado, sólo que las políticas públicas no se han diseñado para que cooperen. Cuando se ha creado un sistema de incentivos oportuno, las universidades han empezado a publicar a un buen nivel. Pero no se ha hecho lo propio con los incentivos a la innovación para que las empresas hagan I+D competitivo globalmente. El gasto público en I+D se ejecuta aisladamente en instituciones públicas, y no moviliza inversión privada. Y ese gasto existe, y es elevado. Hace poco me comentaba un Rector que el coste de un artículo JCR en el sistema de innovación de Catalunya era, en media, 50.000 €. Y si hablamos de artículos de gran impacto (científico), cuartil superior, 100.000 €.  Es gasto público en I+D pública (desconectada de la realidad industrial), que quizá nos posiciona en los ránkings académicos, pero que sólo casualmente revierte en innovación y competitividad. La I+D pública no ejerce efecto multiplicador alguno. Ese es el gran fallo de nuestro sistema. No es que haya poco esfuerzo empresarial, sino que el esfuerzo público es improductivo a nivel de innovación, pues no arranca inversión adicional.

Imaginemos que de esos 6.300 M€ públicos, destinados básicamente a elaborar publicaciones, reserváramos 2.000 M€ a programas de I+D empresariales. Programas que financien proyectos de excelencia (jamás debemos renunciar a la excelencia científica), pero ejecutados en empresas, con la condición que la empresa beneficiaria invierta 3 euros por cada euro público inyectado (y asegurando, por la complejidad y reto científico, que los proyectos aprobados son adicionales sobre lo que haría el mercado). Obtendríamos un factor multiplicador 1 a 3. Rápidamente, la inversión empresarial se incrementaría en unos 6.000 M€), y el esfuerzo agregado en I+D pasaría de 13.300 M€ a 19.300 M€ (situándonos en la media europea), con el incremento de competitividad y empleo consiguientes.

¿Es una buena estrategia? A alguien le puede crear malestar utilizar un motor público para propulsar la I+D empresarial. De acuerdo, pero eso es lo que hacen los países más competitivos. La alternativa es seguir destinando fondos públicos a escribir toneladas de artículos a mayor gloria de algunos currículos. Dejemos caer el lirio de la mano.

Las empresas deben incrementar su esfuerzo en I+D, pero el gran driver de la innovación, quien proporcione la semilla necesaria para ello, es la administración pública, el tan deseado “Estado Emprendedor”. Como dice Enric Canela en un reciente post, la innovación no viene de París.

3 comentarios:

  1. 1) El Estado no debe ser emprendedor. Economía abierta.
    2) El Estado YA subvenciona la actividad I+D+i empresarial http://www.infoautonomos.com/ayudas-autonomos/subvenciones-para-autonomos/ayudas-a-la-creacion-y-modernizacion-de-empr/

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  2. Antonio, mira, entre otros, http://xavierferras.blogspot.fr/2013/12/el-estado-emprendedor-2.html
    Un abrazo,

    Xavier.

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  3. http://politikon.es/2014/07/21/descubrimientos-innovaciones-e-id/

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