8 de febrero de 2014

CICLOS DE SOBREEXPECTATIVAS (HYPE CYCLE)

El modelo del ciclo de sobreexpectativas es un instrumento de gestión desarrollado por la consultora Gartner, para representar la dinámica de introducción de nuevas tecnologías de ruptura en el mercado. Para Gartner, toda tecnología disruptiva sigue un ciclo que se inicia con una fase de disparo (triggering), en la cual no existe todavía un mercado definido, y no se han realizado pruebas de concepto. Pero, si la tecnología tiene potencial transformador en la sociedad y la economía, los medios de comunicación se empiezan a hacer eco de su posible impacto. Muy rápidamente, los primeros fondos de capital (en muchos casos, públicos o mixtos), son inyectados en incipientes modelos de negocio. Potenciales proveedores son atraídos. Más investigadores se interesan y aceleran el proceso de emergencia tecnológica. Los medios de comunicación (especializados, primero, y luego masivos), generan una inflación de expectativas. Se atraen nuevos fondos, y los mercados financieros giran su atención hacia esa tecnología (¿se acuerdan de la burbuja puntocom?). Se empiezan a financiar proyectos dudosos e inmaduros. Aparecen los primeros fracasos. Y, cuando las ideas originales planteadas se estrellan estrepitósamente (no olvidemos que una tecnología de ruptura sigue un camino de experimentación al mercado), o se da algún caso en que la tecnología no se ha podido escalar o ha fallado en alguna aplicación, las expectativas se hunden súbitamente en un canal de depresión. El mercado financiero se desvanece. Los inversores huyen. No obstante, algunos modelos de negocio sobreviven. Unos cuantos proveedores se especializan. De la elevada mortalidad de las primeras pruebas surgen productos líderes en sectores quizá inicialmente no previstos, y se cierran segundas y terceras rondas de capital riesgo. Es el segundo ascenso por la pendiente. Finalmente, se llega a un "plateau" de estabilización, en el cual la tecnología ha penetrado ya en un porcentaje significativo de su mercado potencial, e inicia su proceso de comoditización.

Gartner publica cada año su previsión de tecnologías emergentes, y la posición que éstas ocupan en el ciclo de sobreexpectativas. El último gráfico hecho público en abierto es el del 2013.



       

Se aprecia como la impresión 3D, según Gartner, está en su punto máximo de sobreexpectativas, esperando su madurez en un lapso de 5 a 10 años.  Internet de las cosas, gamificación, o la tecnología de “usables” (“wearables”) se hallan en la misma posición. Emergiendo de forma muy incipiente, quantum computing, smart dust o bioacustic sensing, con tiempos de madurez estimado de más de 10 años.

Los ciclos de hype son una actualización de las olas de Kondratiev, economista ruso (1892-1938) que postuló que las grandes recesiones económicas se deben a la emergencia de tecnologías de ruptura que inflacionan los mercados financieros, generando burbujas que explotan cíclicamente y originan profundas depresiones y conflictos sociales. Así, la Guerra Civil Americana habría sido consecuencia de las tensiones generadas por tecnologías emergentes a principio del siglo XIX, como el procesado de acero a gran escala y el ferrocarril. Las dos guerras mundiales y la Gran Depresión serían la consecuencia de la emergencia de las tecnologías de producción en masa, que siguió a la distribución eléctrica y la eclosión de la ingeniería química de finales del siglo XIX.  La crisis del petróleo de los 70 siguió a la expansión del automóvil y la industria petroquímica. Las crisis financieras del siglo XXI, inauguradas con el estallido del NASDAQ el 10 de marzo de 2000, no son más es el final del ciclo de Kondratiev de internet. La sobreexpectativa de internet vino seguida por una gran recesión tecnológica y una reasignación posterior de recursos a activos no tecnológicos (inmobiliarios y financieros) que todavía estamos pagando. La crisis subprime es el último coletazo de la ola de Kondratiev del silicio.


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