15 de enero de 2014

LA REVOLUCIÓN START-UP

Estamos inmersos en el boom de las famosas start-up's. Por definición , una start- up es una iniciativa empresarial de alto riesgo y elevado potencial de crecimiento , bien porque se sustente en una nueva tecnología , bien porque incorpora un modelo de negocio revolucionario, o ambas cosas . Este boom se debe a la confluencia de tres factores :

a) La revalorización de la figura del emprendedor . El emprendimiento elevado a la categoría de profesión , estimulado por figuras emblemáticas , a menudo jóvenes , como los fundadores de Apple (Steve Jobs), Tesla (Elon Musk), Facebook (Mark Zuckerberg), o Google (Larry Page y Sergei Brinn) . Personajes paradigmas de la libertad transgresora, del liderazgo visionario y de la persistencia en la consecución de objetivos  Personajes que provienen de la cultura estadounidense en su versión más utópica y contestataria (centrada geográficamente en la costa californiana y descendiente lejana de la revolución hippy de los 60). Personajes que encarnan el sueño americano actualizado al siglo XXI, y que generan un modelo de referencia internacional: el del joven con talento que renuncia a trabajar en grandes organizaciones jerarquizadas e inmovilistas, desarrolla su propio proyecto personal y profesional, triunfa, y contribuye a una nueva hornada de start-up's financiando nuevas iniciativas emprendedoras. Es la búsqueda de la libertad en el desarrollo profesional y vital como forma de vida, que se incrusta en la cultura de las naciones como nuevo referente social.

b ) La disponibilidad de conocimiento técnico y científico y la necesidad de que este conocimiento revierta en crecimiento económico mediante nuevas iniciativas empresariales. Actualmente, se calcula que cada cinco años se dobla el stock de conocimiento existente en el mundo, medido en cantidad de artículos científicos. El conocimiento, a diferencia de los factores de producción de la economía clásica (tierra , capital y trabajo ), es un bien infinito, y accesible de forma casi gratuita a través de internet. También para los emprendedores visionarios.

c ) La existencia de metodologías. Una start-up, en la medida en que supone una propuesta de valor disruptiva, no tiene un mercado previo demandante. Genera su propio mercado. Una start-up triunfa mediante un ejercicio technology-push. Los planes de empresa no son planes para ejecutar una estrategia determinada, sino planes para experimentar, aprender y refinar de forma dinámica y ultra-rápida los productos o servicios ofrecidos. Y, por ello, hasta hace muy poco, no existían metodologías específicas de gestión . Nadie pedía productos revolucionarios como Wiis , iPads o Walkmans antes de que existieran. De hecho, la investigación de mercados clásica fracasaba sistemáticamente ante propuestas disruptivas. Pero actualmente, contamos con un buen cuerpo metodológico emergente formado por la integración de corrientes como Lean Start -Up , Design Thinking , Canvas y Open Innovation . Las ciencias empresariales empiezan a saber cómo gestionar la innovación disruptiva.

Libertad, conocimiento y metodología, pues, son los ingredientes básicos que disparan la revolución de las start-ups entre los jóvenes, ingredientes espoleados por una crisis que convierte la creación de start-ups en opciones a menudo necesarias para el desarrollo profesional. Proliferan los casos de recién graduados o doctores que optan por iniciar su propia aventura empresarial en forma de una nueva start-up disruptiva, algo inédito hace unos años. Es una buena señal . Al fin, el verdadero agente básico del capitalismo, el germen del crecimiento económico es el emprendedor. Y estamos empezando a ver, no sólo emprendedores, sino emprendedores en serie, que desarrollan proyectos de calidad, de alta tecnología y con vocación internacional de salida. Proyectos born global (nacidos globales). Se multiplican las escuelas de emprendedores próximas a centros de ciencia e ingeniería, los bootcamps (campos de entrenamiento), las sesiones creativas en garages, y los foros lean start-up. Y este fenómeno, que se produce a nivel mundial y se propaga por el canal más rápido del mundo (el canal adolescente), la revolución de las start-ups, es posiblemente lo que definitivamente nos llevará a la sociedad y a la economía del conocimiento.

(Artículo originalmente publicado en Viaempresa, el 13/01/14)

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