1 de abril de 2013

CUANDO LA CIENCIA NO ES SUFICIENTE

Recientemente se ha publicado el Innovation Union Scoreboard 2013. Los líderes europeos continúan siendo Suecia, Alemania, Dinamarca y Finlandia (por este orden). España continúa en uno de los pelotones de cola, el de "innovadores moderados", junto con la República Checa, Grecia, Hungría, Italia, Lituania, Malta y Portugal. De este grupo, sólo Grecia presenta un comportamiento peor al de España, con un decrecimiento del 1,7% en su índice compuesto (España ha mejorado en un mísero 0,9%, mientras que Italia -en el mismo grupo- mejora en un 2,7% o Lituania en un 5% ). España, pues, se sitúa en las posiciones de cola, perdiendo gas respecto a su grupo.
 
Dicho índice se conforma por 25 indicadores divididos en "habilitadores" (calidad de los recursos humanos, sistema científico e instrumentos financieros de soporte), "actividades empresariales" (inversiones privadas, actividad emprendedora y activos intelectuales), y "outputs" (resultados de innovación en empresas y efectos económicos). España sobresale de forma destacada en uno de los parámetros: publicaciones científicas internacionales (199 puntos, cuando la media de la UE-27 es 100). Pero fracasa estrepitosamente en otros parámetros como inversión empresarial en I+D (53/100), inversión en capital riesgo (53/100), aplicaciones de patentes PCT (37/100), o retornos internacionales de las patentes (12/100). El esfuerzo investigador está desconectado de la realidad económica del país. Investigamos, pero no innovamos.
 
Según INE, el indicador de innovación por excelencia (inversión en I+D/ PIB) ha caído en España del 1,39 al 1,33% en 2010-2011. La media europea es del 2,03%. Y el objetivo europeo 2020 es del 3%. ¿Lo conseguiremos? No con las políticas actuales: haciendo lo que siempre hemos hecho, conseguiremos lo que siempre hemos conseguido. Y, con políticas de innovación low-cost, aún conseguiremos menos.
 
¿Y en Catalunya? Recientemente, hemos sabido por FECYT que el impacto de las publicaciones científicas catalanas está un 44% por encima de la media mundial. Es un excelente dato, resultado de una década de sólida, constante e inteligente política científica. Pero, ¿cómo contribuye esto a la prosperidad del país? No podemos ser autocomplacientes. Según INE, la intensidad innovadora ha decaído en Catalunya del 1,68% al 1,55% en dos años, alejándonos velozmente de los objetivos y de la media europea. En paralelo, el número de empresas consideradas innovadoras (que desarrollan actividades de I+D o nuevos productos) se ha reducido en un dramático 34% entre 2008 y 2011.
 
En España, sólo País Vasco y Navarra, con decididas políticas sistémicas, de integración entre ciencia, tecnología y clústers, sostenidas con tres décadas de cooperación estratégica entre administraciones, centros de conocimiento y empresas, avanzan decididamente hacia una economía del conocimiento, pasando del 1,95 al 2,10% y del 1,97 al 2,05% en I+D sobre PIB, respectivamente, en los últimos años.
 
En resumen, mi diagnosis de la situación es la siguiente:
 
- Una buena política científica es necesaria, pero absolutamente insuficiente para impulsar una auténtica economía de la innovación.
- No creo que las empresas locales sean especialmente estúpidas y "no hayan hecho los deberes". Las empresas se comportan de forma racional y predictible en todas partes. Son igualmente aversas al riesgo en España, en Alemania, Corea del Sur o USA. No caigamos en falsos tópicos: se han creado las condiciones de contorno y la sensibilidad social suficiente para incrementar los indicadores científicos del país, pero no se ha hecho lo propio con el desarrollo industrial y las políticas de competitividad. Se han establecido los sistemas de incentivos necesarios para que la ciencia despegue, y ha despegado. Pero, en términos generales, no ha existido estrategia industrial. El cambio del modelo productivo en base a conocimiento, ni está ni se le espera.
- Aquellas comunidades donde se han integrado las políticas, se ha abordado el problema de la competitividad de una forma sistémica (ciencia-tecnología-empresa), y se han generado los incentivos para desarrollar de forma concurrente centros de conocimiento y clústeres de alta tecnología, son las que mayor éxito internacional demuestran y mayor inmunidad al paro y a la crisis. Es cierto que País Vasco y Navarra tienen el concierto económico, pero también es cierto que han realizado aproximaciones integrales al problema, evitando subóptimos locales.
- No habrá sociedad ni economía del conocimiento sin substrato industrial que la soporte.
- Mientras se entienda que política científica y política industrial son dos realidades disjuntas y conectadas sólo por voluntarismos ingenuos, el país está condenado al fracaso en la intensa competición económica del siglo XXI.
 

10 comentarios:

  1. Creo que el elevado número de artículos de investigadores españoles en publicaciones internacioales se explica por el sistema de evaluación del personal docente e investigador de la universidad española, en el que se prima mucho la publicación de 'papers'.

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  2. Por lo que a Catalunya respecta, es cierto que los Centros de Investigación públicos (CERCA) están a un excelente nivel. Han sabido utilizar adecuadamente la gran cantidad de recursos públicos que se han volcado y se volcan en ellos para crear polos de atracción de talento, ganar visibilidad internacional y todo ello sobre la base de la generación de conocimiento frontera de primer nivel.

    ¿Por qué no se ha apostado de la misma forma por la innovación a través de los centros TECNIO? Con la crisis, da la sensación que donde se ha recortado de forma más significativa la ayuda pública es precisamente en los centros TECNIO, que son los que mantienen desde hace muchos años estrechos vínculos con el entorno industrial. Los centros TECNIO tienen una larga experiencia en desarrollo de tecnologías orientadas a mercado, en el desarrollo de producto, en la explotación de patentes, en la creación de empresas de base tecnológica, en el desarrollo de grandes proyectos de innovación nacionales e internacionales liderados por consorcios empresariales, etc.

    Actualmente los CERCAs están siendo presionados para transferir su conocimiento al mercado. Correcto, pero, ¿deben hacerlo ellos directamente? ¿Están preparados para ello? Los centros CERCA no han sido diseñados para tal fin. Sus plantillas están orientadas a desarrollar investigación básica y lo hacen muy bien. La gran cantidad de recursos públicos de que disponen en comparación con los centros TECNIO establece una situación de competencia desleal entre ellos que no aporta nada positivo y que, en una situación como la presente, puede influir negativamente en el rendimiento de los CERCA y conducir a la desaparición de los centros TECNIO y de su excelente aportación a la innovación empresarial y a la creación de empresas de base tecnológica.

    ¿Nos lo podemos permitir?

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    1. Qué me explicarás a mí, que fui el "padre" de los centros TECNIO... ;-)

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  3. Xavier: com bé saps, estem en procés de posada en marxa de la "taula d'indústries per la innovació i l'eficiència" amb l'objectiu declarat de canviar aquesta situació. Aquest post teu formarà part, sens dubte, del seu catecisme.

    Hores d'ara caminem sense descans i a molt bon ritme de la crisi cap a la fallida. Tant de bo entre tots puguem canviar el rumb!

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  4. Hola Xavier, falta un buscador al teu blog, o jo no el trobo. Amb tant post ja és una eina necessària...

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  5. El INE ese me obligan a mí a rellenarlo cada año porque saben que les haré subir la media ... Si trato de escaquearme me amenazan con una multa. Así que la realidad debe ser aún peor.

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  6. "han realizado aproximaciones integrales al problema, evitando subóptimos locales" -> Es sabido que cualquier algoritmo de búsqueda heurística acaba encontrando un subóptimo local si siempre parte del mismo punto de partida. Partir siempre del mismo punto es lo que se promueve en este artículo: que haya una élite que defina el global de la política industrial sin dejar que los "ingenuos" participen. Pero si borráis este mensaje y os mandáis unos cuantos mensajes más de apoyo podréis seguir en vuestro sueño y no despertar nunca.

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  7. En Jay Rao (http://faculty.babson.edu/jayrao/) fa una correlació entre inversió en I+D i Innovació en diversos països del món i es veu clarament que no té cap mena de vincle. No trobo cap link a la presentació on apareix la dada, ho sento.

    D.

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  8. Molt bo, Xavier.
    Sens dubte l'has clavat.
    Des del meu punt de vista hi ha dos tòpics que cal trencar:
    1)El creixement entre centres públics i empreses privades s'alimenta un de l'altre: la transferència és bidireccional i cal que uns inspirin els altres per créixer plegats com a país. Perquè si els que es dediquen a la recerca estan obligats a fer difusió en forma de papers, els que desenvolupen tecnologia punta estan obligats precisament a tot el contrari: a fer-ne només documentació interna
    2) Cal trencar per sempre més la reticència que tenen alguns professors universitaris a col.laborar amb empreses.Sembla que aplicar els coneixements teòrics a resoldre casos reals resulti una distracció de la tasca encomanada per la universitat, i els tregui temps de preparar bé les classes (que en tenen sobradament a partir del segon any si no canvien d'assignatura) i fer tasques de recerca (recaerca, per a quí?). Doncs no. Evidentment cal un equilibri de les hores de dedicació, però els alumnes prefereixen mil vegades professors que estiguin en contacte amb les empreses, precisament per promoure aquesta transferència bidireccional de coneixement. Es percep clarament quin professor aporta exemples basats en casos viscuts en pròpia pell i això prepara els futurs diplomats per a abordar reptes de reptes de innovació de manera més natural.

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