20 de marzo de 2012

LA INNOVACION EN UNA IMAGEN

Hace unos días me pidieron que preparara una presentación "original y creativa" sobre innovación. Pensé en hacer algo vistoso, en evitar la típica presentación llena de datos estadísticos y gráficos. Inmediatamente me vino a la mente una pregunta: ¿se puede sintetizar la innovación en una sola imagen? 

El proceso mental empezó visualizando imágenes de deportes: carreras de fondo, natación, esquí... La innovación tiene algo que ver con el deporte. O, siendo más preciso, la competitividad tiene mucho que ver con el deporte. En el deporte se compite, y se compite ejemplarmente, respetando unas reglas predeterminadas. La competición económica, de igual modo, puede y debe estar regida por unos valores morales. Contrariamente al pensamiento que, desgraciadamente se ha incrustado en los últimos años en nuestro país, competencia y ética no son conceptos opuestos. Se puede competir éticamente. Y se puede cooperar para competir.

Rápidamente imaginé a un alpinista subiendo una complicada montaña. ¡Esa era la imagen de la innovación! No queremos gente que simplemente vaya a pasear por la montaña. Necesitamos personas que aspiren a subir a la cima. Necesitamos empresas que eleven su nivel de aspiraciones. Y subir a la cima es una actividad arriesgada. Pero esa es la diferencia entre innovar y mejorar: la mejora está exenta de riesgos. La innovación implica seguir un camino de peligros: peligro financiero, peligro de estrellarnos contra un mercado inmaduro, peligro de no poder alcanzar los hitos tecnológicos...

¿Y qué encontraremos cuando lleguemos a la cumbre? Nada. Nada, a parte de la íntima satisfacción de haberlo conseguido... Pero la soledad, en economía es buena: sin competidores, en un espacio libre, operaremos en condiciones de monopolio virtual. Hallaremos un espacio virgen de mercado, un cielo azul (por similitud con el brillante concepto de Blue Ocean del profesor Chan Kim, de INSEAD), por contra al cielo rojo de la sangre de los competidores. Estaremos solos en un nuevo mercado.

Ese es el objetivo de la innovación: operar en condiciones de monopolio temporal, al menos hasta que llegue el siguiente competidor. Y, siendo los primeros, podremos gozar de las "first mover advantages": posibilidad de crear barreras de entrada a la competencia, curva de experiencia, creación de estándar, asimilación de marca a la nueva categoría de producto, etc... Pero esto lo dejamos para otro post.

(Escrito desde el bar del IQS, a punto de dar una clase...)

4 comentarios:

  1. Acertada la imagen pero falta decir que el alpinismo como la innovación tienen mayor probabilidad de éxito, entre otras cosas, si se realiza en equipo.

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  2. Es una idealización simplificada, linda, entendible, como la religión. Xavier hablas como un cura.
    Lástima, porque solo falta aquello de "mi reino no es de este mundo". Entonces mientras tanto, seguiremos errando.

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    1. No te ofendas. Viene a cuento de que has intentado utilizar una imagen poética, una parábola. Demasiado dulcificada, para que la entindan los simples. Y por el camino se pierde la riqueza de los matices, las multiples caras de la cruda realidad, la complejidad de las decisiones humanas y en definitiva la verdad mutante de las cosas. Vamos, todo lo que los curas rehuyen. Pero estamos de acuerdo en lo esencial, a lo que mas se teme es al riesgo. Los que saben convivir con el riesgo, son los que siempre van por delante. Tal vez para hecerlo posible, no se trata de ser temerario, solo se trata de arriesgar un poco más que los otros.

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  3. Bueno... Nunca me habían dicho que "hablaba como un cura". Quizá me he equivocado de profesión ;-)

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