2 de marzo de 2012

LA ESTRATEGIA DEL JUDO

En algún momento de la larga Edad Media japonesa, un viejo filósofo de Nagasaki observaba desde su ventana cómo los copos de nieve se acumulaban sobre las rígidas y robustas ramas de un cerezo. Al cabo de las horas de monótona nevada, el peso de la nieve acababa por quebrarlas. A su lado, las ramas de un sauce, mucho más flexibles, cedían constantemente al peso de la nieve, que caía al suelo al mismo tiempo que dichas ramas recuperaban su posición original, para repetir el ciclo. Descubrió del principio de la flexibilidad (el Ju-Do). En japonés, “Ju” significa flexibilidad. “Do” es el camino vital, el río de la vida, el destino del individuo, el Tao que lo convierte en parte integrante del universo.

Años más tarde, Jigoro Kano, fundador del judo moderno, sintetizó una serie de técnicas defensivas, en base a dicho principio. Dichas técnicas se convirtieron pronto en un deporte olímpico y en una auténtica escuela de vida. Para Kano, “si tu adversario tiene, pongamos, una fuerza de 10 unidades, y tú sólo de 7, es inútil que te opongas frontalmente a él. Sin embargo, si cambias inesperadamente  tu posición, desequilibrándole, de modo que puedas usar su propia fuerza para derribarle, tendrás una suma total de 17 unidades de fuerza”. La clave del éxito es la rapidez, la flexibilidad, y la reacción siempre aprovechando las fuerzas del oponente: tira de él si te empuja, empújale si tira de ti. Para Kano, el judo era un principio de máxima eficiencia, utilizable no sólo en situaciones de defensa personal, sino ante las fuerzas de la vida. Y, más recientemente, útil también desde una perspectiva empresarial, para afrontar las dramáticas fuerzas del mercado.

David Yoffie, profesor de estrategia y tecnología de la Universidad de Harvard escribió hace unos años un magnífico libro, Judo Strategy, donde describe cómo pequeñas empresas han conseguido posiciones de dominio internacional utilizando estrategias competitivas similares a las del judo, dominando el terreno de juego en base a rapidez y flexibilidad, en lugar de tamaño o potencia financiera. La clave del éxito está en un conjunto de movimientos estratégicos que persiguen sorprender e inestabilizar al competidor, buscando un punto de apoyo para derribarle.

Un combate de judo es como una partida de ajedrez a ultravelocidad, donde los dos oponentes pretenden definir su espacio competitivo, determinar un punto de equilibrio propio, desequilibrar al adversario utilizando su propia fuerza, posicionarse bajo su centro de gravedad, y lanzar un ataque explosivo para derribarle en el momento más inesperado. La estrategia del judo, en sectores de alta tecnología, tiene mucho que ver con la emergencia de tecnologías disruptivas descritas por otro profesor de Harvard, Clayton Christensen, en su best-seller “The Innovator’s Dilemma”: a menudo, los nuevos entrantes, parten de posiciones mucho más débiles, obtienen puntos de apoyo en segmentos de mercado low-end, y desplazan al líder con movimientos inesperados.

Así, Honda invade el mercado norteamericano de la motocicleta partiendo de un segmento off-road, despreciado por líderes como Harley Davidson. Los PC’s eran productos de menores prestaciones que los mainframes –ordenadores corporativos- en sus orígenes, y los desplazan con la explosión del estándard IBM. Palm Computing no aparenta en principio amenaza alguna para potenciales gigantes como Microsoft -y es capaz de construir una plataforma de apoyo masiva bajo el centro de gravedad del propio líder: las aplicaciones ofimáticas portátiles. Una vez consolidados, dichos competidores posteriormente lanzan un ataque a gran escala desde puntos de apoyo inferiores, y consiguen finalmente hacerse con el mercado.

La historia de la industria demuestra que los gigantes han sido siempre vencidos por jóvenes start-up's, mucho más rápidas y adaptativas ante el cambio tecnológico. La clave del éxito competitivo del siglo XXI pasará por la velocidad, la flexibilidad estratégica y la innovación. Los principios del judo pueden ayudarnos a comprender los movimientos ultra-rápidos de los sectores del futuro.

Para más info: Judo Strategy, 10 techniques for beating a stronger opponent





1 comentario:

  1. las artes marciales aplicadas al mundo empresarial. me recuerda a que tambien se ha dicho lo mismo de el arte de la guerra.aunque solo le veo aplicacion, en el ambito militar.

    ResponderEliminar