30 de enero de 2012

HISTORIA DE DOS PAÍSES

Singapur y Jamaica eran dos países similares hace 50 años. Ambos eran pequeños, con menos de 5 millones de habitantes. Ambos eran colonias británicas. Jamaica se independizó en 1962, y Singapur en 1965. Los dos países eran equivalentes en renta per cápita (2.850 $ per cápita en Jamaica, 2.650 $ per cápita en Singapur), y los dos tenían un importante puerto marítimo. Jamaica, además, disponía de importantes recursos naturales y una robusta industria turística en los 60.

50 años después, Singapur es una potencia económica, con una dinámica economía basada en innovación y tecnología (además de su estratégico puerto). Jamaica está hundida en la miseria. Mientras Singapur cuenta con una renta per cápita de 32.000 $, la de Jamaica es de 4.800 $.

¿Cuál es el motivo de esta diferencia en tasas de crecimiento? Singapur decidió invertir agresivamente en infraestructuras (básicamente, la mejora del puerto), educación e innovación desde su independencia. De forma lenta pero constante, construyó su sistema de innovación basado en las siguientes políticas:

  • Provisión de fondos públicos para operadores de capital riesgo que se ubicaran en la ciudad-estado
  • Ayudas directas a proyectos de alta tecnología para empresas establecidas en Singapur.
  • Educación emprendedora desde la base, capital inicial y asesoramiento a nuevas empresas (especialmente, de base tecnológica).
  • Ayudas directas para investigadores de élite que se ubicaran en Singapur, especialmente en el campo de la biotecnología.
  • Premios y reconocimientos para emprendedores que fracasaran (estímulos a la asunción de riesgos).
Jamaica, mientras tanto, perdió décadas en dramáticos cambios de orientación en sus políticas económicas, al albur de olas de inestabilidad (oscilando entre pulsiones ultraliberales e intentonas filocomunistas). Actualmente, se encuentra en la posición 170 de 178 países en cuanto a cargas legales y fiscales a los nuevos negocios (según el World Bank), y ha experimentado un crecimiento medio negativo de la productividad desde 1973.

El pasado viernes celebramos un desayuno en la Barcelona Peter Drucker Society con Joaquim Boixareu, consejero delegado de Irestal y ex-presidente de FemCat. Comentando la situación del sistema catalán de innovación, explicó que, en una visita a Finlandia, le manifestaron que la clave del éxito de las políticas finlandesas de innovación y tecnología es: "consistent, long-term commitment" (compromiso consistente a largo plazo).

Efectivamente, como el caso Singapur-Jamaica ilustra, las políticas de innovación son políticas de largo plazo. Largas y constantes carreras de fondo, no conjuntos desesperados de sprints en todas direcciones.

Fuente: Boulevard of Broken Dreams. Josh Lerner. Princeton, 2009.

1 comentario:

  1. Molt bon exemple, Xavier! Ho llegirà algú dels qui ho haurien de llegir? Tant de bo!

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