23 de enero de 2012

EL HOMBRE ENTERRADO EN UNA LATA DE PRINGLES

Imaginemos que un día nuestro jefe nos dice: “Vamos a hacer un extraordinario ejercicio de innovación, un experimento de alta criticidad, un reto de altísimo nivel intelectual. Estaremos un par de semanas encerrados en un hotel, para generar una innovación disruptiva… Para crear la BOLSA DE PATATAS del futuro”. Poco glamouroso, ¿no? Immediatamente pensaríamos: "¿Por qué me escogen a mí para esta estupidez?

Este apasionante reto era el que se encontró Fred Baur en 1966. Procter & Gamble le encomendó la ardua tarea de innovar sobre un producto tan absurdo, banal y commoditizado como una bolsa de patatas. Nada de alta tecnología. Nada de algoritmos matemáticos ni ciencia fundamental. El objetivo era rediseñar el producto, y conseguir con ello una innovación de ruptura.

El proceso creativo partía de una serie de defectos u oportunidades de mejora claras: en una bolsa de patatas, el consumidor no sabe cuántas patatas hay, cuál es su estado (más o menos tostado), ni si están o no rotas en mil pedazos. Si se abre la bolsa, no se puede cerrar (y el producto se deteriora), y el envase no protege al producto. A partir de ahí, Baur y su equipo idearon el formato de envasado de las actuales Pringles.
Dicho envase supone una innovación radical. El packaging cilídrico protege las patatas. El producto, pues, es homogéneo (sabemos cuántas patatas vamos a encontrar, y cómo están). Además, se puede abrir y cerrar, con lo cual no es necesario consumir todas las patatas de una sola vez. El cliente pagará más.

Pero, además, llenando un camión de cilindros de Pringles, se optimiza el coste de transporte (transportar bolsas de patatas es altamente ineficiente… transportamos aire). Y, si el coste logístico cae, la estrategia de operaciones se modifica, pudiendo separar fábricas y centros de distribución, evolucionando hacia fábricas centralizadas, de mayor tamaño, obteniendo mayor eficiencia productiva y economías de escala en manufácturing.

Vendemos más caro, transportamos más barato y fabricamos de forma más eficiente… Una auténtica revolución en un producto tan absurdo, a priori, como una bolsa de patatas.

Fred Baur no era precisamente el más estúpido o el más ocioso de la compañía. De hecho, era doctor en química orgánica y había sido psicólogo de las Fuerzas Aéreas estadounidienses. Procter & Gamble escoge el mejor talento de la organización para liderar sus equipos de innovación, como otras organizaciones líderes (ver post “El mejor talento, al servicio dela innovación”). Y, entre otros miembros de sus equipos de innovación, figuraba un joven Steve Ballmer, que posteriormente llegó a CEO de Microsoft. La élite de la empresa, los individuos con mayor capacidad y con mayor proyección son escogidos para configurar los equipos de desarrollo de nuevos productos.

Fred Baur estaba tan orgulloso de su producto, que pidió ser enterrado en un cilindro de Pringles.

Procter & Gamble considera la actividad innovadora como una actividad casi deportiva, impregnada de reto personal y profesional. En palabras de A.G. Lafley (CEO), “At P&G delighting costumers, building brands, and developing leader products is a TEAM SPORT”.

Moraleja 1: SE PUEDE INNOVAR DE FORMA RADICAL EN CUALQUIER PRODUCTO Y SECTOR, POR MADURO QUE SEA (si no lo haces tú, lo hará tu competidor)

Moraleja 2: ESCOGED A LOS MEJORES PARA INNOVAR.

Más info: TIME

3 comentarios:

  1. Un post con grandes verdades, pero como superar el ánimo enquistado en muchas organizaciones de aqui (que están despidiendo gente) donde el lema es: Antes los currantes que los pensantes? o bién la aplicación de método LIFO: last in first out quedándose los tetrabrics apunto de cadudar en la organización? eulàlia damau

    ResponderEliminar
  2. Ambas moralejas son correctas, pero hay un aspecto adicional que quisiera considerar. Fred Baur innovó porque la empresa se lo pidió. La empresa quería nuevas ideas, las buscaba, las deseaba. Sabía que su futuro dependía de su capacidad innovadora.
    Luego el sistema era propicio para la innovación y Fred Baur dispuso de un entorno que le permitió sacar lo mejor de si mismo.

    Moraleja 3: Para innovar hace falta que la dirección fomente una cultura innovadora.

    Nota: Procter & Gamble fue una de las primeras empresas que se acogió al sistema de dirección de W. Edwards Deming (ref. "El Sistema Deming" de R. Aguayo)

    ResponderEliminar
  3. Si bueno, en realidad se trata de hacer patatas a partir de puré de patatas y darlas sabor con la mínima cantidad de pimentón y glutamato monosódico. Las Pringles no son patatas es un derivado alimenticio que lleva puré de patata y muchas más cosas, muy baratas de fábricar. por eso te puedes gastar más en el envase. Las pringles, son caras poco naturales y abusan del almidón cómo sustancia pseudoadictiva paralela a la sacarosa.

    Aparte de eso debéis ser los únicos que al menos el 10% no se rompe en el envase de Pringles... pero bueno.. si hay que adorar al líder pues se le adora. Y si decís que las pizzas del Mercadona son una maravilla pues también... como está el patio madre.

    ResponderEliminar