26 de enero de 2012

¿CUAL HA SIDO LA MAYOR INNOVACIÓN DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD?

Muchas veces me he hecho (y me han hecho) esta pregunta. ¿Cuál ha sido la mayor innovación de la historia de la Humanidad? Veamos algunas reflexiones:

Quizá podía haber sido la rueda. Pero, ¡ojo! La rueda no es una innovación. Es una invención. La primera rueda era un invento ingenioso, novedoso, y reproducible. Pero era un subsistema. Sola, no servía para nada. La verdadera innovación fue añadir una plataforma de madera, unos ejes, tres ruedas más y desarrollar el primer carro de transporte.

También podría haber sido la imprenta. Un primer mecanismo de transmisión masiva de conocimiento. O su recurso complementario, el papel (procedente del antiguo papiro egipcio).

Los medios de transporte aparecen a menudo en la lista de innovaciones fundamentales del hombre: la navegación a vela, el ferrocarril o el barco de vapor (con su precursora, la máquina de vapor), o, más modernamente, el aeroplano. Una reflexión interesante es la siguiente: ¿qué hubiera pasado si los romanos hubieran diseñado la primera máquina de vapor, quince siglos antes del primer desarrollo comercial de la misma (1712) o de las aportaciones de Watt (1763)? El caso es que disponían de tecnología para hacerlo. La primera turbina de vapor, pequeña y primitiva, fue construida por Hero de Alexandria, un matemático griego del siglo I A.C. ¿Nos podemos imaginar a los romanos de Marco Aurelio conquistando el mundo -América, Asia, Oceanía- con potentes barcos de vapor? ¿Cómo hubiera cambiado la Historia sin Edad Media?

¿Por qué no lo hicieron? Posiblemente porque no tenían motivación para ello. Si disponían de mano de obra esclava, ilimitada, ¿qué incentivo existía para desarrollar avances tecnológicos como el descrito?

Otras grandes innovaciones candidatas a ser la más importante de la Historia podrían ser, por ejemplo, el desarrollo de tecnología téxtil, la escritura, el derecho (gran innovación organizativa introducida por Hammurabi), el telescopio, la bombilla, el submarino, la vacuna, el teléfono, la fotografía, los anticonceptivos, la energía nuclear o, más recientemente, internet.

Sin embargo, en mi opinión, la mayor innovación que ha realizado el hombre, la introducción de la idea más potente que ha permitido mayor progreso en menos tiempo, el origen de la más formidable transformación que ha sufrido la Humanidad es... EL MERCADO. The winner is... the market. Y su instrumento subsidiario, la moneda.

Efectivamente, el mercado es una ingeniosa innovación organizativa. Una innovación de ruptura en la manera de estructurar la producción. Un sistema casi perfecto de capacidades, presiones e incentivos. Un modo de disponer millones de habilidades individuales (artesanía) y colectivas (industria, empresas) al servicio de millones de necesidades. Un increíble sistema de autoorganización que genera la competencia necesaria para progresar, y que de forma autoregulada satisface la mayoría de necesidades físicas de la sociedad.

Aunque la niebla de la crisis no nos permita apreciarlo ahora, el mundo evoluciona positivamente, generando riqueza agregada y sacando a millones de individuos de la pobreza gracias a la economía de mercado. Sorprendentemente, nadie planifica cuánto pan necesita Barcelona mañana, pero el mercado, la famosa mano invisible de Adam Smith, proveerá de forma casi exacta las necesidades de los ciudadanos, ajustando oferta y demanda.

En una segunda derivada, Peter Drucker, afirmó que la mayor aportación que el Siglo XX ha dejado a la Historia ha sido... la introducción del management en la dirección de organizaciones. La incorporación del método científico a la gestión de empresas. Efectivamente, el Siglo XX fue el primer siglo de las organizaciones. Los hombres, por primera vez, vivían toda su vida en el seno de organizaciones (la familia, la empresa, las asociaciones de intereses, los colegios profesionales, las universidades, los hospitales...). Vivimos y viviremos, irremediablemente, en entornos de relaciones organizadas y organizables.

El management, como tecnología social, y la economía de mercado. Sin duda, dos de las armas más potentes que el hombre ha ideado y puesto en práctica para estimular el progreso humano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada